Nuevo escándalo en la Federación "histórica" de Municipales por una venta sospechosa
Una carta documento enviada por el ex Secretario General de esta organización gremial, Oscar Ruggiero vuelve a sacudir a la Federación de Sindicatos de Empleados Municipales de la Provincia de Buenos Aires. La denuncia apunta a una presunta venta irregular e ilegal de un inmueble durante la pandemia y que ahora complicaría al actual Secretario General, Walter Leonardi. Se trata de la venta de una sede sindical de Junin que se hizo, al parecer, sin la aprobación formal del Congreso, violándose todo mecanismo previsto en los estatutos.
Un nuevo capítulo de graves conflictos envuelve a la histórica Federación de Sindicatos de Empleados Municipales de la Provincia de Buenos Aires, actualmente conducida por Walter Leonardi por un caso presunto de falsedad ideológica y documental para vender una sede sindical en Junín.
Esta vez el detonante del escándalo mayúsculo es una carta documento enviada por el ex Secretario General Oscar Ruggiero, tras tomar conocimiento de una operación inmobiliaria que genera serios interrogantes legales y sindicales.
Según consta en la intimación formal, Ruggiero denuncia que el fallecido Secretario General Humberto Bertinat fue quien habría vendido en septiembre de 2021 -en plena pandemia de COVID-19-, un inmueble perteneciente al Sindicato de Obreros y Empleados Municipales de Junín, el cual se encontraba escriturado a nombre de la Federación provincial.
Una venta bajo sospecha
De acuerdo a la documentación a la que habría accedido Ruggiero, la operación figura en registros microfílmicos del Registro de la Propiedad de la Provincia de Buenos Aires, donde se observa que Bertinat firmó en soledad la escritura de venta, sin la intervención del secretario general ni del secretario de Finanzas, ambos con mandato vigente entre el 24/09/2018 y el 24/09/2022.
Fuentes consultadas afirmaron que lo más llamativo del caso es que la venta se habría realizado utilizando un poder "ilimitado" otorgado por la Comisión Directiva de ese período, situación, al decir de Ruggiero, jamás fue tratada ni aprobada en una reunión de Comisión Directiva con su participación.
La operación habría sido además respaldada por la escribana interviniente, quien menciona la existencia de actas que avalarían dicha autorización.
El reclamo formal
Ante esta situación, Oscar Ruggiero intimó formalmente a que se le remitan copias certificadas de las actas mencionadas, con el objetivo de determinar: quién convocó a una supuesta reunión de Comisión Directiva; verificar si dicha reunión se realizó sin su firma, pese a que —según afirma— no se encontraba de licencia ni con problemas de salud; constatar si su firma fue insertada en algún acta, ya que asegura no haber participado ni firmado documentación alguna que autorizara la venta del inmueble.
"Nunca participé de una reunión ni firmé un acta con ese tenor", sostuvo Ruggero en su presentación, dejando abierta la posibilidad de irregularidades administrativas graves.
Silencio y preguntas abiertas
Hasta el momento, no hubo una respuesta pública oficial por parte de las actuales autoridades de la Federación.
El caso vuelve a poner bajo la lupa el manejo patrimonial de la entidad y reaviva cuestionamientos históricos sobre transparencia y control interno que podrían derivar en acciones penales y civiles.
Mientras tanto, la carta documento ya está en curso y no se descartan nuevas acciones legales si no se esclarecen los hechos.
Se trata de otro escándalo más que golpea a la vieja Federación "histórica" y que promete seguir generando repercusiones en el ámbito sindical bonaerense.